Por Lois Pérez Leira (Coordinador Regional del SOVINTERN para América Latina y el Caribe)
Elías Jaua Milano es un destacado político, sociólogo y profesor venezolano, reconocido por haber sido una de las figuras centrales en la administración del expresidente Hugo Chávez Frías. Militante de larga trayectoria en la izquierda venezolana, Jaua desempeñó diversos cargos de alta responsabilidad en el Estado, incluyendo la Vicepresidencia Ejecutiva de la República, así como las carteras de Agricultura y Tierras, Comunas y Protección Social, y Relaciones Exteriores.
Durante su carrera, se caracterizó por ser un firme defensor del proyecto bolivariano, la organización comunal y el pensamiento antiimperialista. Tras la desaparición física de Hugo Chávez, Jaua continuó activo en la vida política del país, manteniendo una postura crítica frente a la evolución del proceso bolivariano. En la actualidad, se mantiene como un referente de las corrientes patrióticas y populares, abogando por la reconstrucción de la soberanía nacional y la defensa de los principios fundacionales de la Revolución Bolivariana.
¿Qué cambió en Venezuela desde el secuestro de Nicolás Maduro?
Después del 3 de enero, Venezuela perdió su independencia y su soberanía económica. La situación económica y social ha empeorado y la crisis política se perpetúa. Somos un país expoliado por la potencia ocupante.
¿La opinión pública internacional sigue sin comprender cómo fue posible el secuestro de Maduro?
En Venezuela tampoco hay explicación oficial del secuestro del Jefe de Estado en funciones y su esposa, sin que haya habido una defensa militar de gran escala, salvo la de los valerosos soldados de la Guardia Presidencial y los combatientes cubanos.
¿La libertad de Maduro es más importante que el mandato de Bolívar y Chávez?
La Patria siempre debe estar primero; los intereses del pueblo deben ser la prioridad. El proyecto revolucionario es un hecho colectivo, no individual.
¿Dónde quedó el pensamiento antiimperialista?
El pensamiento antiimperialista está en la corriente popular de izquierda, patriótica, bolivariana y chavista que va a librar una lucha política por restaurar nuestra República.
¿La izquierda internacional no entiende que Venezuela se haya convertido en virreinato yanqui?
Hubo una derrota militar y la dirigencia optó por cooperar con el plan de la potencia ocupante.
¿Esta actitud política ya viene de antes?
La adopción de medidas neoliberales, la alianza con la burguesía y terratenientes, los métodos de dirección no democráticos y el uso indebido de la represión del Estado, en un contexto de agresión económica extranjera, mermaron la base de apoyo popular.
¿Por qué no se profundizó el socialismo incipiente en Venezuela?
Porque las corrientes reformistas tomaron paulatinamente la dirección del proceso bolivariano tras la muerte de Chávez y, en vez de responder a la agresión extranjera profundizando la transición al socialismo, optaron por una restauración del poder de las élites económicas.
¿Algunos expertos indican que los únicos beneficiados después de la muerte de Chávez es la burguesía venezolana?
La burguesía tradicional y emergente, y muchos más.
¿Es posible recomponer la Revolución Bolivariana?
Desde abajo, sumando, construyendo organización popular y defendiendo principios, en un nuevo contexto que requiere mucha astucia política.
¿El Manifiesto de Maracay es el inicio del nacimiento de un movimiento patriótico en defensa de la soberanía nacional contra el imperio y el estado sionista de Israel?
En principio, es la coordinación de una corriente de opinión patriótica, democrática y popular para defender la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, luchar por la recuperación de la Independencia nacional y los derechos de los trabajadores y trabajadoras.
Usted fue vicepresidente de Venezuela junto a Hugo Chávez. ¿Qué diría hoy Chávez de esta situación?
Lo dejó dicho en muchas oportunidades: que la agresión vendría y que solo un poderoso movimiento popular y la unión latinoamericana y caribeña podría frenarlo. Digo yo, toca empezar de nuevo, pero no desde cero. ¡Hay que luchar! Estoy seguro de que eso diría el comandante Chávez.











