Desesperación en Haití por la falta de alimentos y agua a 10 días del sismo

0
600

Puerto Príncipe, 24 ago (Sputnik).- La tensión de las familias que sobrevivieron al terremoto de Haití aumenta con el pasar de los días, mientras ahora enfrentan una difícil situación en las calles, con poco acceso a alimentos, agua y otros insumos, lo cual genera escenas caóticas en las zonas afectadas.

“La violencia aumentó desde el terremoto, el desespero hace que las personas asalten los carros de ayuda y muchos terminan frente al hospital en la comisaría, buscando seguridad”, relató a Sputnik el electromédico José Ferrer desde Le Cayes, una de las ciudades más afectadas por el temblor.

Para algunas de las familias que perdieron sus hogares la ayuda ha sido lenta, a pesar de los esfuerzos del Gobierno por distribuir la asistencia que llega al aeropuerto de Puerto Príncipe desde países como Venezuela, España, México, Chile y otros.

Una impresión similar tiene Ferrer, quien ya estaba en la región cuando el huracán Matthew provocó centenares de muertes y causó daños por más de 2.700 millones de dólares.

“En 2016 cuando el ciclón Matthew veíamos mucho más ayuda por las calles, pero ahora yo veo más temor por los asaltos de los camiones, la gente tiene mucha necesidad y los comerciantes también se aprovechan de eso”, dijo el experto cubano que trabaja en el hospital Brenda Strafford, uno de los centros de salud que sucumbió al sismo.

Estas escenas se repiten en otras zonas estremecidas como Corail, Jeremie y Nippes, en momentos en que el Gobierno estudia la apertura de puentes aéreos desde la capital hacia las áreas devastadas, para evitar asaltos durante la translado, y también para llegar a las comunas alejadas con carreteras inaccesibles.

“La gente se abalanza sobre quienes reparten la ayuda, lo que dificulta una distribución equitativa a los afectados que son muchos”, narró a esta agencia un residente de Corail, situada a unos 170 kilómetros al suroeste de Puerto Príncipe.

El alcalde de la comuna aseguró que al menos 10.000 de los 20.000 habitantes son damnificados e instaló sitios de recepción en los cuales se reparte la ayuda y también pueden dormir quienes perdieron sus viviendas.

El terremoto provocó que 53.000 hogares se derrumbaran y otros 77.000 sufrieran daños en los departamentos Nippes, Sur y Grand Anse. En esos sitios 2.207 fallecieron y 12.268 resultaron lesionados.

Es la tercera gran catástrofe desde 2010, cuando un sismo de magnitud 7 redujo a ruinas la capital, y ocurre en medio de la crisis política que llevó al asesinato del presidente Jovenel Moïse. 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí