Una advertencia del periodista uruguayo Ariel Umpiérrez reabre el debate sobre presencia sionista-israelí en el sur de Argentina y Chile.
(360Noticias) El periodista uruguayo Ariel Umpiérrez encendió las alarmas regionales al denunciar lo que describe como una “infiltración silenciosa” en la Patagonia argentina y chilena, atribuida a ciudadanos israelíes que, ingresarían al territorio bajo la apariencia de mochileros y voluntarios de una ONG denominada Mochileros Sin Fronteras. De acuerdo con su relato, parte de estos jóvenes son militares en servicio o reservistas que fotografían, recorren y cartografían zonas sensibles, recopilando información estratégica, haciendo inteligencia.
Umpiérrez vincula esta presencia con los incendios ocurridos en la Patagonia, interpretándolos como parte de un plan de desestabilización territorial y cambio del valor del suelo, donde los capitales de inmobiliarias israelí se apropian de grandes extensiones de la Patagonia.
La denuncia se apoya, además, en declaraciones atribuidas al presidente argentino Javier Milei, quien insinuó que, si la situación en Palestina se tornara insostenible para Israel, la Patagonia podría convertirse en un escenario alternativo.
Umpiérrez indica que periodistas locales han observado patrones reiterados, grupos organizados, trayectos sistemáticos, tomas fotográficas de infraestructura y testimonios aislados de personas que reconocerían su condición de soldados.
La preocupación adquiere una dimensión geopolítica cuando se la conecta con la Antártida. El Tratado Antártico, firmado en 1959 y vigente desde 1961, establece que el continente se utilice exclusivamente con fines pacíficos y científicos, prohíbe actividades militares y mantiene en suspenso las disputas de soberanía. Hoy cuenta con 58 países miembros, incluidos siete con reclamaciones territoriales superpuestas (Argentina, Australia, Chile, Francia, Noruega, Nueva Zelanda y el Reino Unido). El tratado se revisará a partir de 2048, hecho que diversos analistas consideran un punto de inflexión potencial en la competencia internacional.
En ese marco, la Patagonia, por su cercanía logística al continente blanco, cobra relevancia estratégica para el sionismo-israelí. Infraestructura, rutas, puertos y presencia humana en el extremo sur resultan clave para la proyección antártica de cualquier país.










