(360Noticias) La República Islámica de Irán ha puesto en marcha un nuevo sistema de control marítimo en el Estrecho de Ormuz, consolidando lo que autoridades iraníes describen como un ejercicio pleno de soberanía tras el fracaso de la reciente operación militar de Estados Unidos en la zona.
Según informó Press TV, el nuevo mecanismo establece un sistema formal de regulación para todos los buques que transiten por esta vía estratégica, por donde circula cerca del 20% del petróleo comercializado a nivel mundial. A partir de ahora, las embarcaciones deberán recibir instrucciones desde la dirección oficial [email protected], donde se detallan las normas obligatorias para el paso.
El procedimiento exige que los buques adapten sus operaciones a la normativa iraní y obtengan autorización previa para cruzar el estrecho, en lo que Teherán define como un “modelo de gobernanza soberana” ya en plena aplicación.
Este movimiento se produce en un contexto de fuerte escalada militar. Tras el inicio de las hostilidades el 28 de febrero, Irán ordenó el bloqueo del paso a embarcaciones vinculadas a Estados Unidos e Israel, reforzando su control mediante despliegues navales y sistemas de vigilancia.
La tensión alcanzó un punto crítico cuando fuerzas estadounidenses intentaron romper el cerco iraní mediante una operación naval. Sin embargo, la maniobra fue contenida por la respuesta iraní, que incluyó el lanzamiento de misiles y drones en las proximidades de destructores estadounidenses, obligándolos a retroceder ante las advertencias reiteradas de no aproximarse al estrecho.
Fuentes iraníes sostienen que este episodio marca un punto de inflexión, interpretado como un revés estratégico para Washington en una de las rutas energéticas más sensibles del planeta. Desde Teherán, las autoridades han reiterado que mantendrán el control del Estrecho de Ormuz y responderán con fuerza ante cualquier intento de desafiar su dominio.
El desarrollo de los acontecimientos redefine el equilibrio de poder en la región del Golfo Pérsico, con implicancias directas sobre el comercio energético global y la seguridad marítima internacional.











