(360Noticias) Una fuerte ola de críticas y rechazo se ha desatado a nivel internacional luego de que el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, realizara declaraciones que han sido calificadas como ofensivas hacia el cristianismo. En un discurso oficial difundido por la Oficina de Prensa del Gobierno israelí (GPO), el mandatario comparó a Jesucristo con el conquistador Gengis Khan, una de las figuras más violentas, criminales, agresivas y despiadadas de la historia.
Durante su intervención, Netanyahu sostuvo que “Jesucristo no tiene ninguna ventaja sobre Gengis Kan. Porque si eres lo suficientemente fuerte, despiadado y poderoso, el mal vencerá al bien.” Estas palabras generaron una inmediata reacción en sectores religiosos, políticos y sociales en diversas regiones del mundo.
Netanyahu utilizó esta comparación para justificar las acciones terroristas y el asesinato de miles de niños/as y civiles realizado por el Estado de Israel en el escenario internacional. Según explicó, no basta con una posición moral o histórica para garantizar la supervivencia, sino que resulta imprescindible contar con una fuerza despiadada.
Las declaraciones fueron interpretadas por diversos líderes cristianos como una ofensa y desvalorización de los principios fundamentales del cristianismo, centrados en la figura de Cristo como símbolo de paz, sacrificio y redención.
Asimismo, críticos de Netanyahu sostienen que el discurso refleja una lógica de fuerza basada en la supremacía militar por sobre consideraciones éticas.











