(360Noticias) Un buque con combustible ruso navega rumbo al Caribe en medio de crecientes tensiones geopolíticas. Según datos de la firma de inteligencia marítima Kpler Ltd., el petrolero Sea Horse transporta cerca de 200.000 barriles de gasóleo con destino a Cuba, con arribo previsto para inicios de marzo.
El cargamento procede de Rusia y constituye un suministro clave para el transporte y la generación eléctrica en la isla, que atraviesa una aguda crisis energética marcada por apagones, déficit de combustible y limitaciones estructurales en su sistema termoeléctrico.
La operación ocurre en un contexto de endurecimiento de sanciones por parte de Estados Unidos durante la administración de Donald Trump, las cuales buscan restringir el acceso de La Habana a suministros energéticos y financiamiento internacional. El envío representa, en términos políticos y comerciales, un desafío a ese esquema de restricciones.
Especialistas señalan que el arribo del combustible podría aliviar parcialmente la presión sobre el sistema eléctrico cubano, particularmente en sectores estratégicos como hospitales, transporte público e industrias básicas.
El movimiento refleja el reforzamiento de los lazos energéticos entre Moscú y La Habana en un escenario internacional marcado por sanciones cruzadas, reconfiguración de alianzas y disputas por influencia en América Latina.
Mientras tanto, el seguimiento satelital del Sea Horse continúa generando atención en mercados energéticos y círculos diplomáticos, a la espera de confirmar su arribo y las eventuales reacciones de Washington ante esta nueva operación de suministro hacia la isla caribeña.











