(360Noticias) A los 92 años falleció Manuel Cabieses Donoso, figura central del periodismo militante chileno y uno de los constructores más persistentes de una prensa al servicio de las luchas populares. Con su partida se cierra un ciclo histórico marcado por la resistencia a la dictadura, la defensa del socialismo y la batalla cultural por una izquierda transformadora en Chile.
Fundador y director histórico de Revista Punto Final, Cabieses convirtió ese proyecto editorial, nacido en 1965 junto a Mario Díaz Barrientos, en una trinchera política. Fue un instrumento de combate ideológico, un espacio para la denuncia del imperialismo, la crítica al poder económico y la articulación de corrientes revolucionarias en América Latina.
Durante la dictadura de Augusto Pinochet, Cabieses pagó el costo de la coherencia. Tras el golpe de Estado de 1973 fue detenido, pasó por centros de reclusión y posteriormente fue expulsado del país. La represión no logró quebrar su convicción. Desde el exilio y luego en la clandestinidad política que marcó los años más duros del régimen, mantuvo intacta la apuesta por una salida revolucionaria y por la organización popular como sujeto histórico de transformación.
En la década de 1980 encabezó la recuperación de Punto Final, reabriendo un espacio clausurado por la censura militar. La revista volvió a circular como herramienta de denuncia y análisis estratégico, en diálogo con las resistencias sociales que se multiplicaban en poblaciones, sindicatos y universidades.
Con el retorno a los gobiernos civiles en 1990, Cabieses no se replegó ni adoptó un tono acomodaticio. Lejos de eso, sostuvo la publicación de Punto Final como voz crítica frente a la transición pactada. Desde sus páginas se cuestionaron los límites del modelo heredado, se defendieron las demandas de verdad y justicia, y se impulsó un debate profundo sobre el rumbo de la izquierda chilena. Cabieses entendía que la democracia formal no agotaba las tareas históricas pendientes: soberanía económica, justicia social y superación del orden neoliberal.
Hasta el cierre definitivo de la revista en 2018, su labor fue coherente con esa línea: independencia frente a los poderes fácticos, defensa del socialismo como horizonte estratégico y apertura al debate entre distintas corrientes transformadoras. Su figura sintetiza una tradición de periodistas que asumieron la comunicación como parte de la lucha política y no como simple oficio técnico.
El legado de Manuel Cabieses no se mide solo en décadas de dirección editorial, sino en la perseverancia de una voz que rechazó la conciliación sin cambios estructurales. Su vida estuvo atravesada por las grandes disputas del Chile contemporáneo, y su obra permanece como archivo crítico de esa historia en disputa.











