(360Noticias) Las recientes declaraciones de Jeannette Jara, candidata presidencial de la centroizquierda y militante comunista, han generado una fuerte crítica de los sectores populares de la izquierda chilena. Durante una entrevista en Radio Condell de Curicó, la exministra del Trabajo no dudó en repetir la narrativa de Washington y asegurar que en Venezuela existe una “dictadura”, comprometiéndose además a “empujar una transición a la democracia”.
Las palabras de Jara llegan en un contexto extremadamente delicado: Estados Unidos, bajo la conducción de Donald Trump y el aparato militar que lo respalda, ha intensificado sus amenazas contra Venezuela, incluyendo advertencias de una intervención directa que, en la escalada más peligrosa, incluso trasladó en las costas de Venezuela un submarino con armas nucleares. Que una dirigente comunista chilena adopte el mismo lenguaje de la Casa Blanca contra el gobierno de Nicolás Maduro no solo sorprende, sino que hiere profundamente la historia de un partido que se ha definido históricamente como antiimperialista.
En la militancia del Partido Comunista de Chile (PC), y numerosos dirigentes de base y simpatizantes que pidieron su anonimato han manifestado a 360Noticias su indignación frente a lo que consideran una claudicación ante la presión mediática e internacional. “Decir que en Venezuela hay dictadura es repetir el libreto del Departamento de Estado y de Trump”, señalan voces internas que han criticado duramente a Jara. No son pocos los que ven en estas declaraciones una peligrosa señal de alineamiento con la política exterior de EEUU y un giro que erosiona la identidad histórica del PC.
El malestar se multiplica aún más si se considera que el pueblo venezolano ha enfrentado durante más de dos décadas un asedio económico, financiero y político sin precedentes, con sanciones criminales que han costado miles de millones en pérdidas y han buscado quebrar la voluntad de un país soberano. Hablar de “transición a la democracia” en ese contexto es desconocer que Venezuela acaba de realizar 6 elecciones en un año incluyendo la presidencial.
La candidatura de Jeannette Jara mientras asegura defender el multilateralismo y la resolución pacífica de los conflictos, repite sin matices las acusaciones que legitiman las agresiones de Estados Unidos. Una postura que, en la práctica, debilita las luchas por la soberanía latinoamericana y coloca a Chile en el rol de cómplice de las aventuras bélicas del imperio.
En momentos en que la amenaza de guerra se cierne sobre la región, las palabras de Jara no son inocentes: se convierten en un aval para el intervencionismo y un golpe bajo contra la tradición internacionalista del Partido Comunista de Chile. ¿representa Jeannette Jara la línea histórica de defensa de la soberanía de los pueblos, o se ha convertido en una vocera más de los intereses de Washington?