(360Noticias) Ya estamos acostumbrados a la subordinación del gobierno de Gabriel Boric a los intereses del imperialismo estadounidense. La política internacional de Boric ha sido una constante de alineamiento con el imperio, vendiendo nuestra soberanía y autodeterminación. Son los casos de su apoyo a los nazis de Ucrania en la guerra, sus críticas a procesos políticos en América Latina, entre otros.
En este mismo camino se inscribe la anulación del decreto que autorizaba la concesión para un cable submarino entre Chile y China. La secuencia —firma el 27 de enero y revocación el 29— vuelve a instalar una pregunta de fondo sobre la política del gobierno del Presidente Gabriel Boric.
El documento, suscrito por el ministro Juan Carlos Muñoz, otorgaba autorización a China Mobile International para desplegar una red de fibra óptica submarina de casi 19.800 kilómetros entre Hong Kong y Concón. Se trata de una infraestructura crítica que habría posicionado a Chile como nodo estratégico entre Asia y Sudamérica.
La explicación oficial —“error técnico o en su tipeo”— ha sido considerada débil frente a la magnitud geopolítica del proyecto. Desde Cancillería, el ministro Alberto van Klaveren sostuvo que la iniciativa continúa “en evaluación” y que aún no ha sido enviada a la Contraloría. Sin embargo, la rapidez del retroceso sigue generando interrogantes sobre una eventual concesión a presiones externas en un escenario global marcado por la disputa tecnológica entre Washington y Beijing.
El antecedente del observatorio en Antofagasta
Este no es el primer episodio en que un proyecto estratégico vinculado a China enfrenta frenos abruptos en Chile. Años atrás, el plan para instalar un observatorio astronómico chino en la Región de Antofagasta —impulsado en coordinación con una universidad estatal y entidades del país asiático— fue finalmente cancelado tras presiones y amenazas provenientes de Estados Unidos.











