(360Noticias) La Armada del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) inició este lunes un ejercicio naval de gran escala bajo el nombre “Control Inteligente del Estrecho de Ormuz”, en uno de los pasos marítimos más sensibles del comercio energético mundial.
La operación se desarrolla en el estrecho de Ormuz, corredor que enlaza el Golfo Pérsico con el mar de Omán y por el que circula aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado globalmente. La relevancia estratégica de esta vía convierte cualquier movimiento militar en un hecho de alto impacto regional e internacional.
Según el comunicado oficial, las maniobras cuentan con la supervisión directa del comandante en jefe del CGRI, el general de división Mohamad Pakpur, quien monitorea las operaciones sobre el terreno.
Objetivos operativos y de inteligencia
Las autoridades militares señalaron que el ejercicio busca evaluar el nivel de preparación combativa de las unidades navales, actualizar planes de seguridad y verificar protocolos de contingencia frente a eventuales amenazas en el ámbito marítimo. Asimismo, se pondrán a prueba mecanismos de respuesta rápida ante escenarios considerados de riesgo para la seguridad nacional.
Entre los fines declarados figura también el fortalecimiento de las capacidades de inteligencia naval, incluyendo la recolección y procesamiento de información en tiempo real desde distintas dimensiones operativas.
Vigilancia permanente en una zona sensible
En declaraciones anteriores, la Armada de Irán había subrayado que mantiene monitoreo constante del estrecho, recibiendo datos simultáneos desde el espacio aéreo, la superficie y el lecho marino. Esa red de vigilancia es considerada clave para anticipar incidentes y asegurar la navegación en una zona históricamente marcada por tensiones.
En los últimos años, el estrecho ha sido escenario de incautaciones de buques petroleros y fricciones navales, en un contexto de disputas geopolíticas que involucran a potencias regionales y extrarregionales, entre ellas Estados Unidos.
Mensaje estratégico
Analistas señalan que esta nueva ronda de ejercicios cumple una doble función: por un lado, consolidar la preparación técnica y táctica de las fuerzas navales iraníes; por otro, emitir una señal de disuasión frente a lo que Teherán califica como conductas provocativas en la región.
Dada la importancia del estrecho para el comercio energético global, cualquier alteración significativa en su operatividad podría impactar de forma inmediata en los mercados internacionales, elevando los precios del petróleo, el gas y otros bienes esenciales.











